Cancer de pulmón

Cáncer de Pulmón tratamiento natural

El tratamiento complementario del cáncer de pulmón va dirigido en primer lugar a minimizar los efectos secundarios de la quimioterapia y la radioterapia. En el caso de la quimioterapia va dirigido a minimizar los efectos secundarios para que sea mejor tolerada y puedan completarse los ciclos del protocolo sin interrupción. Es importante el control de la inmunidad mediante el recuento de leucocitos, ya que si el recuento es menor de 3000, se pospone la quimioterapia hasta que alcanza estos niveles. Por otro lado, el sistema inmune es importante en el control del crecimiento tumoral y una vez finalizados los ciclos de quimioterapia debemos intentar recuperar los valores normales de leucocitos en el mínimo de tiempo posible.  

Existen fórmulas de plantas chinas que potencian el sistema inmune.

La vitamina c endovenosa también ayuda a recuperar el sistema inmunológico entre las sesiones de quimioterapia, disminuye el cansacio y tiene actividad antitumoral.

Los efectos secundarios tales como nauseas, vómitos, cansancio pueden mejorar con fórmulas precisas de plantas chinas destinadas a fortalecer el sistema digestivo conjuntamente con acupuntura.

Cuando se administra Cisplatino existe riesgo de toxicidad neurológica que puede afectar a las partes distales de las extremidades más frecuentemente (manos y pies). Es la llamada neuropatía periférica inducida por quimioterapia. Este efecto secundario puede prevenirse o mejorar con acupuntura y fórmulas de plantas chinas.

Un estudio realizado en el hospital de EE.UU., referente mundial en el tratamiento del cáncer, Sloan Kettering Cancer Center, ha demostrado que el tratamiento con acupuntura permitió que los pacientes tratados con quimioterapia y que presentaron síntomas de neuropatía periférica pudieran completar sus ciclos de quimioterapia sin que la neuropatía progresara.

La oncología integrativa también puede ayudar a paliar los efectos secundarios de la radioterapia, tales como radiodermitis o cansancio. También disminuir los efectos a largo plazo mediante la utilización de nutrientes antioxidantes. En el tratamiento del cáncer es muy importante eliminar la célula tumoral, por ello la cirugía es siempre el tratamiento que se asocia a mejor pronóstico. La quimioterapia y la radioterapia también van dirigidas a eliminar las células tumorales, pero causan importantes efectos secundarios y debilitan el organismo. Por ello, recuperar y fortalecer el organismo tras estos tratamientos, ayuda a prevenir las recidivas tumorales.

Alimentación para cáncer de pulmón

La dieta juega un papel muy importante para eliminar la toxicidad de los tratamientos y mejorar la calidad de vida. El cáncer de pulmón utiliza distintas rutas metabólicas para obtener la energia y nutrientes necesarios para su crecimiento. Esas rutas metabólicas varían según el tipo de cáncer y el estadio. 

Es importante personalizar la dieta del paciente según el tipo de cáncer de pulmón, el estadio y los niveles de marcadores tumorales

Plantas medicinales para el cáncer de pulmón

Existen estudios científicos sobre el efecto antitumoral de algunas plantas chinas, específicamente en el cáncer de pulmón, como la Scutellaria baicalensis y Trichosanthes kirilowii.

También hay estudios científicos sobre el uso de la medicina ortomolecular (vitaminas y minerales) en el cáncer de pulmón que pueden ayudar a aumentar la supervivencia y la calidad de vida de estos pacientes.

El control del ph encaminado a disminuir los niveles de acidez en el organismo y una dieta adecuada ayudan a una mejor recuperación y control de la enfermedad tumoral.

Carcinomas de células pequeñas o microcíticos: representa el 20% de todos los tumores. Se localiza preferentemente en la zona central de los pulmones. Se caracteriza por tener un crecimiento rápido.

Carcinomas no microcíticos: representan el 80% restante de los cánceres de pulmón.

Los tipos más frecuentes son:

  • Carcinoma escamoso o epidermoide: Es la variedad de cáncer broncopulmonar más frecuente en nuestro país, representando el 40% de los carcinomas no microciticos. Suele localizarse en la parte central de los pulmones, y con frecuencia se necrosa en su interior y se asemeja a un absceso. Tiene un crecimiento relativamente lento.
  • Adenocarcinoma: Representa el 30% de los carcinomas no microcíticos. Es el menos relacionado con el consumo de tabaco. Se produce en las células de las glándulas mucosas. Es más frecuente en mujeres y se localiza en zonas más periféricas de los pulmones, por lo que frecuentemente afecta a la pleura y pared torácica. En comparación con otros tipos de cáncer de pulmón, éste suele crecer más lentamente. Además, es más probable encontrarlo antes de que se propague fuera del pulmón.  En los últimos años, esta variante histológica ha cobrado especial interés al descubrirse que un subgrupo de pacientes tienen una alteración molecular (mutación del EGFR) que permite que estos pacientes sean tratados con fármacos de diana terapéutica.
  • Carcinoma de células grandes: Se denomina así por el tamaño de las células que lo componen. Es el tipo menos frecuente de los carcinomas broncopulmonares, representando el 10% de ellos.

Para poder emitir un juicio sobre el pronóstico del enfermo y determinar el tratamiento más adecuado es importante determinar en qué fase se encuentra. El sistema que con mayor frecuencia se emplea para su clasificación es el TNM. Estas siglas hacen referencia a tres aspectos del cáncer: la T se refiere al tamaño y localización del tumor, la N a la afectación de los ganglios linfáticos y la M a la afectación o no de otros órganos.

Tumor primario (T):

T0: no hay signos de un tumor primario.

TX: cáncer oculto, demostrado en la citología del lavado bronquial pero no radiológicamente ni en la fibrobroncoscopia. Las secreciones broncopulmonares contienen células malignas pero no hay otros datos de la existencia de un cáncer de pulmón.

TIS: carcinoma in situ.

T1: tumor menor o igual de 3 cm de dimensión máxima, rodeado por tejido pulmonar o pleura visceral y sin invasión proximal al bronquio lobar en la fibrobroncoscopia.

T2: tumor mayor de 3 centímetros de dimensión mayor; o tumor de cualquier tamaño que invade la pleura visceral o con atelectasia (colapso del pulmón) o neumonitis obstructiva que se extiende a la región hiliar. En la broncoscopia, la extensión proximal del tumor puede limitarse al bronquio lobar o estar al menos a 2 cm de la carina. La atelectasia o la neumonitis obstructiva no deben afectar a todo un pulmón.

T3: tumor de cualquier tamaño con extensión directa a la pared costal (incluidos los tumores de la cisura superior), diafragma, pleura mediastínica o pericardio; sin afectación del corazón, grandes vasos, tráquea, esófago, cuerpos vertebrales; o un tumor del bronquio principal a menos de 2 cm de la carina, sin infiltración de la misma. La atelectasia afecta a todo un pulmón. Existe derrame pleural no maligno.

T4: tumor de cualquier tamaño con infiltración del mediastino o del corazón, grandes vasos, tráquea, esófago, cuerpos vertebrales o carina; o con derrame pleural maligno. Los derrames pleurales no hemáticos ni exudativos y con varios estudios citológicos negativos no se clasifican como malignos con fines de determinación del estadio.  

Ganglios linfáticos regionales (N):

N0: sin metástasis demostrables en los ganglios linfáticos.

N1: metástasis en los ganglios linfáticos peribronquiales o hiliares ipsilaterales o ambos, incluyendo la extensión directa del tumor.

N2: metástasis en los ganglios mediastínicos o subcarinales ipsilaterales. N3: metástasis en los ganglios: mediastínicos o hiliares contralaterales, escaleno ipsi o contralateral, o supraclaviculares.  

Metástasis a distancia (M): M0: sin metástasis a distancia conocidas.

M1: metástasis a distancia presentes, especificando su localización por ejemplo en cerebro. En función de estos aspectos, los cánceres de pulmón no microcíticos se agrupan en las siguientes etapas o estadios: 

 

Tratamiento quirúrgico

La cirugía es la primera opción de tratamiento, la más eficaz, en los cánceres no microcíticos en estadios localizados.

En los carcinomas microcíticos, la primera opción de tratamiento es la quimioterapia.

El tipo de cirugía dependerá del tamaño, localización y extensión del tumor. Cuando se extirpa un lóbulo pulmonar (cada una de las partes en las que está dividido el pulmón) se llama lobectomía, cuando lo que se extirpa es todo un pulmón hablamos de neumonectomía.

Tratamiento con radioterapia

En el cáncer de pulmón la utilización de la radioterapia varía en función del tipo de cáncer: En los cánceres de pulmón no microcíticos, la radioterapia se utiliza cuando es imposible realizar la cirugía por el riesgo que supone para el paciente, cuando el tumor es inoperable o como tratamiento de algunas metástasis. Puede combinarse con quimioterapia. En los carcinomas microcíticos, la radioterapia se utiliza como tratamiento complementario a la quimioterapia en los casos en que la enfermedad está localizada. También está indicada en el tratamiento de metástasis cerebrales.

Tratamiento con quimioterapia

Cáncer de pulmón no microcítico

Tratamiento adyuvante (tras la cirugía) Los pacientes con carcinoma de pulmón no microcítico sometidos a una resección completa, presentan, sin embargo, un elevado riesgo de recidiva (50% en el estadio IB, 70% en el II y un porcentaje todavía mayor de los pacientes con tumores en estadio IIIB). Es por ello que el uso de quimioterapia adyuvante (tras la cirugía) se ha estudiado desde hace varias décadas. Los primeros estudios, que se realizaron en los años 70 y 80 del siglo XX, identificaron a los derivados del platino como agentes activos para el tratamiento de este tipo de cáncer. En los últimos años se han realizado varios ensayos clínicos para explorar la efectividad y forma de administración óptima de los regímenes de poliquimioterapia (basados en combinaciones con sales de platino). Los estudios más importantes publicados recientemente (IALT, BIG, ALPI, ANITA y JBR10), exploraban diferentes combinaciones de cisplatino (principalmente con vinorelbina) y encontraron un beneficio en cuanto supervivencia global y supervivencia libre de progresión. Es por ello que se ofrece la posibilidad de recibir quimioterapia adyuvante en aquellos pacientes operados de cáncer de pulmón en estadio II ó III.

Tratamiento de la enfermedad localmente avanzada: El tratamiento del carcinoma no microcítico de pulmón localmente avanzado es un campo de investigación activa en el momento actual. Generalmente, los pacientes en estadio IIIA según la clasificación de estadificación anatomopatológica suelen ser sometidos a cirugía y posteriormente tratados con quimioterapia adyuvante. A los pacientes con derrame tumoral pleural o pericárdico suele ofrecérseles quimioterapia paliativa ya que, a pesar de que actualmente se clasifican estos casos como IIIB, el pronóstico y la evolución de estos pacientes es similar a la de aquellos con enfermedad extratorácica. De hecho, en la revisión propuesta de la clasificación TNM, estos tumores se consideran estadio IV. Para el resto de pacientes con tumores en estadio III, el tratamiento varía entre la administración de quimio y radioterapia neoadyuvantes, seguida de resección quirúrgica y un número variable de ciclos de quimioterapia de consolidación, ó la utilización de quimiorradioterapia concomitante (esto es, darlos conjuntamente).

Tratamiento de la enfermedad avanzada: El valor del tratamiento quimioterápico para los pacientes con carcinoma no microcítico de pulmón metastásico se puso de manifiesto a raíz de los estudios en los que se comparaba el tratamiento con quimioterapia basada en cisplatino y tratamiento de soporte frente al tratamiento de soporte sin quimioterapia. Se observó una diferencia estadísticamente significativa en supervivencia global a favor del tratamiento quimioterápico. Existen múltiples agentes activos en el tratamiento del CPNCP, que se han utilizado tanto en combinación como en monoterapia. Los más utilizados son los derivados de platino (cisplatino y carboplatino), los taxanos (paclitaxel y docetaxel), vinorelbina, gemcitabina, etopósido y pemetrexed. En los últimos años se han producido avances muy significativos en el tratamiento del cáncer de pulmón, incorporando nuevos fármacos dirigidos a dianas específicas de las células tumorales. Es el caso de los fármacos dirigidos al EGFR (receptor del factor de crecimiento epidérmico) o al VEGF (factor de crecimiento derivado del endotelio vascular)

Cáncer de pulmón microcítico

El tratamiento del cáncer de pulmón microcítico consiste en la administración de quimioterapia basada en una combinación de un platino (cisplatino o carboplatino) con etopósido. La radioterapia puede administrarse sobre el tórax (conjuntamente o secuencialmente) en los casos de enfermedad limitada. La radioterapia sobre el cerebro (holocraneal) se administrará para evitar la aparición de metástasis cerebrales.